Hablemos del paso del tiempo, del olvido, de las ventas y de la frecuencia con la tenemos que estar presente en la vida de nuestros clientes.
Atiende,
Dicen que el tiempo es el olvido.
Si tu pareja te deja, al principio duele pero con el paso del tiempo todo se calma.
Para algunos es antes, para otros después, pero el tiempo lo calma todo.
Si a tu hijo adolescente la novia le deja por el capitán del equipo de fútbol, tu sabes que por mucho que duela con el tiempo se le pasará.
Él no lo vé pero tú sí, tienes experiencia.
Si nos traemos esto a nuestro mundo.
Resulta que los seres humanos recibimos una media de seis mil impactos publicitarios al día.
Sin descanso.
Una locura.
Entonces muchos dicen que no hay que agobiar a los clientes.
Pero, piensa esto.
Si tus clientes potenciales reciben cientos, miles de impactos diarios, y tú no quieres molestar, ¿cómo lo harás para que se acuerden de tí?
Para que no te olviden.
Verás…
O estás presente en la vida de la gente, o no lo estás.
O te tienen en su cabeza o no te tienen.
Porque si el paso del tiempo es el olvido, debes estar presente todos los días o te van a olvidar.
Ahora bien, ¿qué hacer para estar presente en la vida de la gente?
Si quieres estar dentro de la cabeza del que tienes enfrente tendrás que hacer dos cosas:
Primera: Estar presente.
Segunda: Dibujar claramente en ella.
Y cuando hablo de dibujar en ella, me refiero a las emociones.
Necesitas saber qué emociones tocar…
Y sobre todo cuales NO, NUNCA, JAMÁS, se deben tocar.
Si te interesa puedes empezar por aquí…


