A todos nos encanta innovar…
Siempre y cuando no pierdas pasta.
Y por eso veo a muchas marcas que rechazan las ideas más originales porque el miedo a perder pesa más que el posible éxito.
Se llama aversión a la pérdida y es un sesgo cognitivo que los seres humanos traemos de serie.
Actuamos antes por el miedo a perder algo que por conseguir un beneficio.
Preferimos la estabilidad y lo familiar, porque nos da seguridad y elimina el esfuerzo que requiere adaptarse a lo nuevo.
El miedo al fracaso y a la pérdida nos hace temer alejarnos de lo conocido.
Todos lo hacemos. Es biológico.
Y esto se traduce en una dictadura de la perfección.
Dónde solo celebramos el éxito y cualquier error hace que los demás te señalen.
Cuando equivocarte puede tener repercusión en tu carrera profesional, lo mejor es no arriesgar.
Es uno de los grandes enemigos que impide que una marca alcance el potencial de ventas que puede tener.
Puedes tener el mejor claim, el mejor diseño web, los videos de más impacto, pero si no tienes esto en cuenta, va a afectar tus ventas.
Sabiendo esto…
Que tus clientes tienen miedo al cambio. Necesitas poner delante de tus clientes una oferta poderosa.
Tiene que ser fácil para ellos. Tiene que eliminar este sesgo.
Haz que tu oferta sea irresistible.
Plantea una solución que a ojos de tu potencial se vea como una oportunidad única.
Añade términos de pago más fáciles.
Elimina el riesgo: añade garantías, plantea la devolución del dinero si no cumples.
Utiliza la escasez, exclusividad, urgencia y prueba social…
Nunca subestimes este sesgo.
Cuanto más atractiva sea tu propuesta, más posibilidades de venta tendrás.


